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ENLACES

María está siempre presente en nuestra vida. Como madre, no se impone, actúa discretamente a la sombra de Jesús y movida por Espíritu Santo.

En su ternura materna se acerca y descubre a cada uno de sus hijos.

Encontrar a María es un don; pero es también fruto de la oración.

Cuando uno se encuentra con Ella quiere darla a conocer, hacerla amar.

PALABRA DE DIOS

“Alégrate, llena de gracia”

“No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús”

“El Espíritu Santo, vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”.

“He aquí la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra” (Lc 1, 28. 31. 35. 38).

ORACIÓN.

Virgen María, Madre llena de Amor. Elegida y querida por el Padre, llena del Espíritu Santo. Tú nos das a Jesús. Acudimos a ti, somos tus hijos, te miramos con amor. Acogemos en tus brazos, descansa nuestro corazón. Te damos gracias por tu cercanía, por tu sencillez, por tu fortaleza.

APLICACIÓN A LA VIDA

Abre tu corazón a María, deja que te enseñe a amar, a vivir las pequeñas cosas de cada día. Dile antes de acostarte: “María, confío en ti, acógeme en tu regazo”


Actualizado (Jueves, 13 de Mayo de 2010 16:31)

 

Reuniste a tus discípulos

para compartir el pan

y el vino.

Era una noche especial

y con tus gestos

y palabras,

lo demostraste.

Pediste que se hiciera

lo mismo

en memoria tuya,

en ese momento

tus discípulos

no te comprendieron.

 Luego tú fuiste

el pan partido

y tu sangre se derramó.

 Hoy, el pan y el vino

se convierten

en tu cuerpo y sangre,

en memoria tuya

como tú dijiste.

 También hay personas

que son pan partido

para los de su alrededor

y sangre derramada

por dar testimonio de ti.

 

 
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