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CELEBRACIÓN PENITENCIAL
MOMENTO DE ACOGIDA
Monición: Hermanos y hermanas
El tiempo de Cuaresma es un tiempo de gracia que el Señor nos concede; en él tenemos la oportunidad de volver a descubrir con claridad el Proyecto de Dios sobre nosotros y sobre toda la humanidad. Este proyecto es de comunión y amor entrañable al ser humano. Por eso nos hemos reunido en comunidad para celebrar la fiesta de la misericordia del Padre y la alegría de estar en la casa de la comunión. Nos acompaña María, la mujer llena de gracia, que a todos acoge y por todos vela, con amor maternal.
Procesión de entrada
La comunidad cristiana que participa en la celebración se pone en camino, como expresión de su deseo de convertirse al Señor, de mirar con agradecimiento sus dones.
En medio de la comunidad, alguien lleva el icono de la Trinidad de Roublov, el libro de la Palabra abierto, la Cruz, y un globo terráqueo con ocho velas apagadas.
La Trinidad siempre está en éxodo hacia la humanidad.
La Palabra saca a la luz lo que esconde nuestro corazón de oscuridad.
La Cruz manifiesta el amor de Cristo hasta el extremo.
El mundo deja al descubierto sus heridas, su violencia, su pecado.
Canto: ORACIÓN DEL POBRE
1. Vengo ante ti, mi Señor, reconociendo mi culpa, con la fe puesta en tu amor, que Tú me das como a un hijo. Te abro mi corazón y te ofrezco mi miseria, despojado de mis cosas, quiero llenarme de ti.
QUE TU ESPÍRITU, SEÑOR, ABRASE TODO MI SER, HAZME DÓCIL A TU VOZ. TRANSFORMA MI VIDA ENTERA. HAZME DÓCIL A TU VOZ. TRANSFORMA MI VIDA ENTERA.
2. Puesto en tus manos, Señor, siento que soy pobre y débil, mas Tú me quieres así, yo te bendigo y te alabo. Padre, en mi debilidad, Tú me das la fortaleza. Amas al pobre sencillo, le das tu paz y perdón.
Oración
Padre santo y misericordioso, que llamas siempre a tus hijos con la fuerza y la dulzura de tu amor. Rompe las durezas de nuestro orgullo y crea en nosotros un corazón nuevo, capaz de acoger el don de la vida de tu Hijo. El que es Dios y vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
APERTURA A LA PALABRA
Lectura del Evangelio
Una vez que la comunidad está en silencio, con la mirada puesta en el Señor, preparada para la escucha, se proclama et texto de Mt 5,1-12 A la proclamación sigue un momento de silencio.
Canto:
QUE TU ESPÍRITU, SEÑOR, ABRASE TODO MI SER, HAZME DÓCIL A TU VOZ. TRANSFORMA MI VIDA ENTERA. HAZME DÓCIL A TU VOZ. TRANSFORMA MI VIDA ENTERA.
Homilía:
Se hace un comentario sapiencial breve sobre el texto . Al ver Jesús el gentío. Jesús es un contemplativo. Va por la vida con los ojos abiertos. Ve el dolor y el gozo, la búsqueda y el cansancio de las gentes. . Subió a la montaña. Sube al monte para orar, para entrar en intimidad con su Abbá. En la oración descubre la misericordia entrañable del Padre para todos, porque el mirar de Dios es amar. . ¡Dichosos! Jesús está feliz porque sobre los que no cuentan se ha derrochado la gracia. Toda la pequeñez de la tierra se viste de fiesta. Jesús dice cosas nunca oídas antes: ¡Dichosa tu pobreza y tus llantos, tu hambre y tus gestos de misericordia, tu corazón limpio y ese trabajo tuyo sencillo pero difícil por la paz, ese estilo de vida que te acarrea burlas y persecución! Porque todo esto, que dan ganas de esconder para que nadie lo vea, lo ha buscado el Padre para besarlo. . Un nuevo pueblo. Este es el regalo que Jesús quiere hacer al mundo, esta es la nueva comunidad: un nuevo pueblo formado por todos los alcanzados por la dicha. Al frente va Jesús, verdadera autobiografía de las bienaventuranzas. Va María, los santos. Vamos nosotros, llamados a ser un humilde reflejo del gozo y la belleza de la Trinidad en medio del mundo.
Peticiones de perdón:
Lector:“Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”. Todos: Perdónanos, Señor, por dejarnos cautivar por tantas formas de posesión.
(Después de cada petición de perdón se enciende una vela del globo).
Lector: “Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados”. Todos:Perdona, Señor, nuestra indiferencia ante tantas lágrimas derramadas sin consuelo.
Lector:“Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra”. Todos: Perdona nuestras incomprensiones con los que no piensan como nosotros.
Lector: “Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados”. Todos: Perdónanos por haber sido jueces severos de nuestros hermanos.
Lector:“Dichosos los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia”. Todos: Perdónanos por habernos negado a perdonar.
Lector:“Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”. Todos:Perdona nuestra mentira, nuestra falta de caridad y verdad.
Lector: “Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los hijos de Dios”. Todos:Perdona nuestro abuso de poder, prepotencia, violencia y autosuficiencia.
Lector: “Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”. Todos: Perdona nuestras infidelidades en medio de las incomprensiones, de las humillaciones y de las pruebas.
Lector: “Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo”.
Canto:
SÍ, ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.
1. A Ti, Señor, elevo mi alma, Tú eres mi Dios y mi Salvador. 2. Mira mi angustia, mira mi pena, dame la gracia de tu perdón. 3. Como el vigía espera la aurora, así mi alma espera al Señor
Decimos todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso....
Confesiones
PADRE NUESTRO
El amor de Dios derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo nos invita a rezar la oración de los hijos y de los hermanos. La hacemos uniendo nuestras manos a las de los que tenemos al lado. Padre nuestro…
SIGNO DE PAZ
Abrimos el corazón a Jesús que siempre viene con la paz. Abrimos nuestras manos a los hermanos y les regalamos la paz. Abrimos nuestros oídos al clamor del mundo por la paz y nos comprometemos a ser artesanos de paz. Nos damos fraternalmente la paz.
Canto: LA PAZ ESTE CON NOSOTROS
ORACIÓN:
Padre, lleno de bondad, Tú que no quieres que el pecador muera, sino que se convierta y viva, te pedimos por cuantos estamos aquí reunidos, después de haber escuchado tu Palabra. Danos a conocer cómo hemos de obrar. Concédenos la fuerza de tu Espíritu, para hacer lo que es justo. Y así, reconciliados con tu perdón, podremos participar de verdad en la Eucaristía. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
PALABRAS DE DESPEDIDA
Volvamos a nuestras casas repartiendo la paz. Acojamos el plan de Dios que se nos revela en las pequeñas cosas de cada día. Abramos nuestras manos y corazón a todos los que viven con nosotros. María acompaña nuestro camino hacia la Pascua. Volvamos a la vida de otra manera, por otros caminos:
Yo le había pedido a Dios poder ser amado y me he encontrado con el amor para no necesitar ser poderoso. Yo le había pedido a Dios la salud para hacer grandes cosas, y me he encontrado con la enfermedad para hacerme grande. Yo le había pedido riqueza para ser feliz, y me he encontrado con la felicidad para poder vivir la pobreza. Yo le había pedido a Dios ideas para convencer, y me he encontrado espacio para convivir. Yo le había pedido dinero para comprar cosas, y me he encontrado personas para compartir dinero. Yo le había pedido milagros para creer, y El me ha dado fe para hacer milagros. Yo le había pedido una religión para ganarme el cielo, y El sólo me ha dado a su Hijo para acompañarme por la tierra. Yo le había pedido de todo para gozar de la vida, y El me ha dado la vida para que goce de todo. Yo le había pedido ser un dios, y El sólo pudo hacerme hombre. (Oración de un enfermo)
Canto:
VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR SANTA MARÍA VEN
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