|
MOTIVACIÓN Nos reunimos con alegría para celebrar el perdón que el Dios de la ternura entrañable siempre está dispuesto a darnos, y no tanto para mirar y remirar nuestros pecados. Además, solo al mirar al Padre, que nos hace buenos, descubrimos lo perdidos que estamos sin su presencia amorosa.
Al mirar a Jesús, el compasivo, descubrimos nuestra dureza de corazón.
Al mirar a Jesús, que entrega su vida por nuestra salvación, podemos descubrir nuestro egoísmo.
Al mirar a Jesús, que confía en las personas, podemos descubrir nuestros prejuicios.
María, la mujer que dejó que Dios besara su pequeñez, nos acompaña en esta celebración. También nos sentimos unidos a todos los que, en este tiempo de gracia, responden a la misericordia de Dios con pasos de conversión.
Que esta celebración sea una buena noticia para nosotros y nuestras comunidades cristianas, pero sobre todo, para los que peor lo pasan. El perdón siempre es un acontecimiento que va más allá de nosotros.
GRITOS DESDE LA NOCHE (El lugar está a oscuras)
1.- Soy la voz de los pobres. Malvivo muy cerca de ti. Grita el lugar donde paso la noche, siempre tan lleno de gente. Grita mi ropa, que no es de marca. Gritan mis ojos, entristecidos por una situación que empeora cada día que pasa. Grita mi corazón, tan herido. Todo en mí es un grito, pero tú no me oyes; solo tienes oídos para lo tuyo y los tuyos.
¿Dónde guardas tu humanidad? ¿Dónde has escondido la luz? Y el amor, ¿qué has hecho de él? Y el Dios a quien rezas, ¿dónde está?
2.- Soy la voz de los distintos y, quizás por eso, distantes. Yo no sabía que era distinto, pero al encontrarme cada día con tu mirada de reproche me he ido dando cuenta de que soy algo reprobable. Después de tanta marginación, me siento al margen. No entiendo el porqué, pero así es. Y te pregunto a ti por qué, por qué no tengo cabida, por qué te caigo tan mal.
¿Te molesta que te vean cerca de mí? ¿Por qué tus palabras y tus gestos hacia mí, cuando no hay más remedio, me suenan siempre a fachada falsa? ¿Dónde ha quedado tu sentido de familia, de comunión, de iglesia?
3.- Soy la voz de los sin voz. Mi voz es un hilito apenas perceptible. Estoy tan abajo, que mis gritos no tienen resonancia; soy casi insignificante. Todo el espacio lo ocupan las grandes voces, los grandes mensajes; para mí no hay cabida. Lo que más me duele es que tú no me oigas, tú, que eres seguidor/a de Jesús, quien detenía sus pasos y se ponía a escuchar a los que estaban en la orilla.
¿Dónde pones el oído? ¿Dónde está tu corazón? ¿Tienes corazón?
SÚPLICAS EN LA NOCHE (Los que participan en la celebración levantan las manos y gritan al Señor pidiendo ayuda. Se intercala el canto cada tres peticiones de ayuda)
EN NUESTRA OSCURIDAD ENCIENDE LA LLAMA DE TU AMOR, SEÑOR. DE TU AMOR, SEÑOR. EN NUESTRA OSCURIDAD
¡Ten compasión de nosotros! ¡Levántanos! ¡Sácanos de esta oscuridad de muerte! ¡Rompe la dureza de nuestro corazón! ¡Ten piedad de nosotros! ¡Ayúdanos! ¡Créanos de nuevo! ¡Míranos con misericordia! ¡Guíanos por tus caminos!
DIOS SALE AL ENCUENTRO (Una persona entra en la asamblea con el cirio encendido. Se van escuchando estas expresiones orantes. Música de fondo)
Tu Luz nos hace ver la luz. Tu Compasión nos humaniza. Tu Ternura ablanda nuestro corazón. Tu Confianza nos hace abrir las manos a los otros. Tu Vida nos lleva a cuidar la vida. Tu Amor nos hace hermanos.
(Se invita a todos a que se junten y unan sus manos durante unos momentos)
Tú, Señor, sales a nuestro encuentro en los hermanos. Cada hermano y hermana son un regalo tuyo, un signo de tu ternura, una llamada a ser reflejo de tu bondad.
(Una persona entra con el Evangelio, que se va a proclamar)
Tu Palabra nos hace oír tu Amor. Tu Palabra nos da vida. Tu Palabra trabaja nuestro barro y nos crea de nuevo.
Lectura del texto bíblico: Jn 8,1-11 Breve comentario sapiencial.
Jesús no condena nunca ni a nadie, regala dignidad, derrocha gracia.
Acogemos a Jesús, aceptamos su estilo de vida, dejamos que su mirada se pose sobre nosotros.
Agradecemos que ame a los últimos con tanta ternura. Nos alegramos por ello. Oímos su invitación a hacer lo mismo.
CONFESIONES Desde lo que ha descubierto cada uno de Dios, confiesa su pecado.
GESTO DE LA PAZ Nos damos unos a otros la paz, una paz gozosa, amplia, alegre, gratuita. Nos la damos con las manos, con el beso, con el abrazo, con los ojos de nuevo recreados.
PADRENUESTRO Rezar juntos el Padrenuestro... ¡Qué alegría! ¡Qué regalo! ¡Qué hermosa tarea!
ORACION
Padre Dios, te damos gracias por las maravillas de tu misericordia y te alabamos con toda la Iglesia cantando para ti un cántico nuevo con nuestros labios, nuestro corazón y nuestras obras. A ti la gloria por Cristo en el Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.
TRES CAMINOS PARA RECORRER JUNTOS
El camino de la compasión, que lleva a compartir lo que tenemos con los más pobres.
El camino de la acogida, que lleva a ver más lo que nos une que lo que nos separa.
El camino de la escucha, que lleva a poner el oído en los que están en las orillas
“Cuando el alma se ha instalado tan profundamente en Cristo y sus raíces han penetrado tan íntimamente en El, la savia divina se extiende a raudales por ella y se destruye todo lo imperfecto, mediocre y natural que existe en su vida” (Isabel de la Trinidad).
|